Música

¿Qué está pasando entre Taylor Swift y Microsoft?

Los abogados de Taylor Swift amenazaron con demandar a Microsoft por su chatbot de Inteligencia Artificial (AI), Tay. Sí, en caso de que no lo sepas, en 2016, la compañía lanzó este proyecto para mejorar su comprensión del lenguaje conversacional, pero además, se ‘comporta’ como un adolescente.

Microsoft logró que Tay pudiera responder solicitudes específicas, más allá del chat directo. Puede contar chistes e historias, hacer memes con fotos y entregar un horóscopo. También puedes jugar un extraño juego de adivinanzas emoji con él; en síntesis aprendió mucho de la  gente de Internet.

Pero el chatbot finalmente pasó al lado hater de este mundo. Ahora bien, ¿qué tiene que ver la cantante con el bot? Básicamente, usa su apodo, y al final del día, no quiere que su imagen se ve afectada, pues Tay.ai se volvió racista.


Recuerdos de una demanda

En realidad, nada está pasando entre la cantante de You Need To Calm Down y el gigante de la tecnología. Todo esto se trata de una anécdota que forma parte de un nuevo libro del presidente de Microsoft, Brad Smith, la cual revela que los abogados de Taylor Swift no estaban contentos con que la compañía usara el nombre Tay para su chatbot.

Smith revisó sus correos electrónicos durante unas vacaciones y descubrió que el equipo de la superestrella estaba exigiendo un cambio de nombre para el chatbot.

Los abogados argumentaron que el uso del nombre Tay creó una «asociación engañosa» entre la cantante y la AI, y que  «violó las leyes federales y estatales», dice Smith en Tools and Weapons, su libro que habla de cómo la tecnología nos está empoderando y amenazando al mismo tiempo.

Microsoft se disculpó rápidamente por el material ofensivo publicado por su robot de IA y desconectó a Tay después de menos de 24 horas. Lo que ocurrió, de acuerdo a Smith, proporcionó una lección «no solo sobre las normas interculturales sino también sobre la necesidad de salvaguardas de IA más fuertes».

Tay se volvió un bot maleducado y claro que Swift tenía por qué preocuparse, pero al final todo se solucionó.

Fuente: The Guardian, The Verge