Música

El día que Bob Dylan se molestó con su fanaticada

A Robert Allen Zimmerman aka Bob Dylan, se le considera como uno de los artistas más influyentes del siglo XX y parte del siglo XXI en la industria de la música. Pero el cantante de Like a Rolling Stone tiene una estricta regla para sus presentaciones, regla que lo hace ver como un hombre que no es para nada friendly tech.

Y fue esta «ley» de «no tomar fotos» la que hizo que perdiera su paciencia. Aunque puedes pensar que esta anécdota es antigua, te contamos que es más reciente de lo que crees. El incidente tuvo lugar hace un mes.

El compositor de 78 años rara vez impide que los fanáticos tomen sus celulares e intenten capturar algunas imágenes antes de que el personal de seguridad tome protagonismo, pero en Viena, Austria,  dejó de cantar Blowin’ in the Wind después de un verso para advertir soltar unas cuantas palabras a la audiencia.


Tocar o posar

«Puedes tomar fotos o no tomarlas. Podemos tocar o podemos posar, ¿de acuerdo?», dijo Dylan. No obstante, parece que ese día Bob no estaba de muy buen humor.

Antes de eso, dijo algo muy similar al micrófono, pero fue difícil de entender. Luego dio un paso atrás enojado, tropezó con un monitor de guitarra y casi golpeó el suelo. Luego se quedó quieto cerca de su banda, casi haciendo una pose, y acto seguido entró una versión de It Takes A Lot To Laugh, It Takes A Train To Cry.

Habló al público

El público solía escuchar la voz de Dylan solo cuando presentaba a la banda, pero dejó de hacerlo incluso hace unos dos años aproximadamente. Esta vez, (así sería su molestia) el incidente en Viena marcó la primera vez que Bob le habló a la multitud en algún momento en toda su carrera.

La mayoría de las veces, se le informa a los presentes que las fotografías no están permitidas. Y, básicamente, esto fue un recordatorio para todos los que tengan entradas para sus presentaciones: deben mantener sus teléfonos firmemente en sus bolsillos.

¿Un Bob Dylan enojado? Nadie quiere volver a vivir esa experiencia.