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5 razones por las que Sansa Stark debería sentarse en el Trono de Hierro

Winter is here! Finalmente, luego de casi dos años de espera, llegó a nosotros la octava temporada de Game of Thrones, que nos emociona y nos intimida en partes iguales, ya que se trata del desenlace final en la historia de Westeros.

Desde el 2011, la serie que nos cautivó con sus tramas y subtramas, se ha caracterizado por no tener piedad con ningún personaje, aunque fuese adorado por el público. Por eso ahora todos somos muy conscientes de que no hay apuestas seguras, y de que cualquier cosa puede pasar.

El tema principal de GoT fue la lucha por el trono, y como su nombre lo dice: el juego que hay que dominar no sólo para vencer y quedarse con el poder, sino para sobrevivir a la conspiración y la traición de los ambiciosos. En ese juego vimos cómo sucumbían desde los más nobles (el norte recuerda, Ned Stark), hasta los más inescrupolosos (sí, todos disfrutamos tu muerte, Little Finger).

Y ahora, aunque la atención acapara la temible amenaza del Rey de la Noche y sus White Walkers, es inevitable pensar que luego de que logren vencerlo (tenemos fe en que lo harán de forma épica), alguien deberá ocupar el trono de hierro y reconstruir Westeros desde las cenizas.

¿Quién es el mejor candidato para esta misión? ¿El valiente y noble Jon-Aegon Targaryen- Snow? ¿El brillante y «desinteresado» Tyrion Lannsiter? ¿La fuerte e idealista Daenerys de la Tormenta? ¿O la malvada y vengativa Cersei Lannister? El juego parece inclinarse hacía ellos pero… ¿Y si hubiese una mejor opción?

Alguien que ha sufrido tanto como Jon y Daenerys, que aprendió la crueldad de Cersei, y que fue tan subestimada como Tyrion. Sí, por supuesto que nos referimos a Lady Sansa Stark.

Y antes de que pienses automáticamente que es una locura, te damos 5 razones por las cuales la bellísima pelitroja interpretada por Sophie Turner es la mejor candidata para ocupar el trono de hierro.


Fue criada para gobernar

Como hija de una de las familias nobles más importantes de Westeros, Sansa fue criada desde pequeña para ser una futura gobernante o reina (recordemos que iba a ser la esposa de Joffrey y por lo tanto se convertiría en la reina consorte).

Su educación fue orientada al liderazgo, y como digna Stark, lleva en su sangre y en sus ideales los valores impartidos por su padres.


Ha logrado aprender de sus errores

Al principio fue un personaje odiado por el fandom de Game of Thrones. Se le tachó de tonta e ingenua, y generó muchísima menos empatía que su valiente y decidida hermana menor. Sin embargo, lo que debió padecer con Joffrey, Cersei y Ramsay Bolton le dio lecciones que la forzaron a convertirse en una mujer sensata.

A raíz de ello también sabe estudiar a sus adversarios para poder vencerlos, y a no confiar ni subestimar a nadie.


Alumna de los mejores jugadores

Todos creyeron que Sansa solo lloraba y se ocultaba mientras vivió en Kingslanding con los Lannister, pero durante todo ese tiempo estudió a Cersei para entender que no hay que confiar en ella, y seguro no fue lo único que aprendió.

Recordemos, además, que condenó a muerte a Little Finger cuando trató de ponerla en contra de su hermana, a pesar de que su ayuda fue invaluable para conquistar el norte.

Es así como queda claro que Sansa aprendió la crueldad suficiente de Cersei y la astucia de Little Finger, absorbiendo lo mejor de sus enemigos. Por lo tanto no sería raro que tenga guardados los consejos que le dio Margaery Tyrell, y por supuesto los de Tyrion, a quien consideraba la persona más inteligente que conocía.


Se preocupa por conocer y proteger a su pueblo

A diferencia de Jon que tiene sus motivos para garantizar a como de lugar las mayores alianzas posibles que ayuden a vencer al Rey de la Noche, Sansa no subestima a su pueblo y tiene un profundo respeto por el orgullo norteño. Ella entiende que sin el apoyo de la gente es imposible garantizar lealtad y paz, y ese apoyo se gana mostrando liderazgo y fortaleza.

Además, fue la primera en señalar que no hay provisiones suficientes para tanta gente, y que las tropas y los aldeanos del norte serán su prioridad.


Entiende que el lobo solitario muere, pero la manada sobrevive

Una icónica frase dicha en la temporada pasada por ella misma que resume la importancia que le da a la Casa Stark. Sansa entendió que fue un error abandonar el norte, y que las únicas personas en quien puede confiar, son sus hermanos.

De ese modo se convierte en el equilibrio necesario entre sensatez, crueldad, nobleza e inteligencia que necesita una gobernante, y que la harían invencible con Arya, Jon y Bran de su lado.