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«Game of Thrones» y sus muertes más dolorosas vs. sus muertes más disfrutadas

Game of Thrones se ha convertido en un fenómeno a nivel mundial, consolidándose como una de las series más vistas y seguidas de la historia. Desde su llegada en 2011, ha mantenido a millones de personas enganchadas a su crudeza, sus carismáticos personajes y sus plot twists alucinantes.

Este mes la increíble producción llegará a su fin, y eso ha puesto nostálgicos a todos los fanáticos (incluyéndonos). Por eso, decidimos darle un repaso a la historia y traerte una recopilación de las muertes que marcaron la trama, para bien o para mal, con personajes que lloramos y otros que nos hicieron saltar y aplaudir.


 Muertes que nos arrugaron el corazón

La muerte de Ned Stark

El querido patriarca de la casa Stark, un hombre valiente con un sentido del honor inquebrantable y una nobleza que fue la razón principal que lo llevó a ser decapitado por orden de Joffrey Baratheon.

La muerte de Ned fue el primer aviso de que ningún personaje estaba a salvo, y fue un suceso que aún le saca lágrimas a más de uno.


La muerte de Khal Drogo

El querido Khal, quien al principio era tosco y rudo con la madre de dragones, terminó siendo el primer gran amor de Daenerys Targaryen, incluso al punto de casi formar una familia con él.

Al final tiene un terrible desenlace cuando lo ataca la maldición de una bruja vengativa y queda en un estado prácticamente vegetal. Khaleesi hace todo lo posible por recuperarlo, pero finalmente debe asesinarlo ella misma para acabar con su sufrimiento.

Esta muerte fue profundamente dolorosa porque no implica solamente la muerte del gran amor de Daenerys, sino también la de su bebé.


La Boda Roja

La sanguinaria Boda Roja que explotó nuestras cabezas y eliminó casi a la mitad del cast principal, acabando parcialmente con la casa Stark: Robb Stark, quien era la viva imagen de su padre, su novia (una embarazada Talisa), la regia matriarca Catlyn Stark, Grey Wind (el amado lobo de Robb) y lo que quedaba de las tropas del norte.


La muerte de Oberyn Martell

Si bien Oberyn tuvo un personaje bastante fugaz, se ganó el cariño del público por su irreverente personalidad, su sentido de la justicia y su disposición a pelear por el queridísimo Tyrion Lannister. Sin embargo, también se consagró como un icono de la serie al tener una de las muertes más sanguinarias e inesperadas.

Oberyn se enfrentó a la Montaña, y teniendo más habilidades de combate que él, estuvo a punto de ganarle, muy muy cerca… pero no. Se dejó llevar por su sentimiento de venganza, se descuidó, y la Montaña terminó aplastándole la cabeza, literalmente.


La muerte de Shireen Baratheon

La tierna heredera de la Ccasa Baratheon, una niña con psoriagris, aficionada a la lectura y empeñada en enseñarle a leer a Sir Davos, tuvo un espantoso y triste final cuando su padre, Stannis Baratheon, la sacrifica por sugerencia de Melisandre, la bruja roja que recibe órdenes del Señor de la Luz.


La muerte de Ygritte

¿Cómo olvidar a la fuerte y tenaz salvaje que robó el corazón de Jon Snow? Un poderosa y ágil combatiente, que pesar de sus increíbles habilidades, se desconcentró y fue atravesada por una flecha letal ante los ojos de su amado.


La muerte de Hodor

Un personaje increíblemente noble y leal que cuidó de Bran Stark hasta el final, y nos regaló uno de los plot twist más increíbles de la serie con su “Hold the door”.


Las muertes que más disfrutamos (gracias, querido karma)

La muerte de Joffrey Baratheon

El adolescente más odiado de los fanáticos de Game of Thrones. Cobarde, cruel y bastante psicópata, responsable de la muerte de Ned Stark e insufrible desde cualquier perspectiva. Joffrey Baratheon (quien en realidad era producto del incesto de su madre con su tío Jaime), fue una de las muertes más esperadas y aplaudidas de todas.

Envenenado gracias a una conspiración cuidadosamente planificada entre Little Finger y Olenna Tyrrell, se nos hizo disfrutar de un Joffrey estupefacto, agonizante y azul.


La muerte de Shae

Shae, la prostituta que se ganó el amor de Tyrion, que nos hizo confiar en ella y que posteriormente le rompió el corazón (y a todos un poquito), fue asfixiada por el menor de la casa Lannister cuando la descubrió en la cama de su padre, Tywin.


La muerte de Viserys Targaryen

Imposible olvidar el fin del hermano mayor de Daenerys, quien la vendió como mercancía en su obsesiva búsqueda de poder, y al verse sobrepasado por su hermana, decidió arremeter contra ella. Se ganó la ira de Khal Drogo y obtuvo por fin su corona, aunque de una forma diferente a la que imaginó.


La muerte de Little Finger

El inteligente Lord Baelish, que puso al revés Westeros con sus conspiraciones entre las sombras, responsable de básicamente todos los conflictos que llevaron a los Stark a la perdición, tuvo una de las muertes más disfrutadas de los fanáticos.

Fue decapitado por Arya Stark luego de un juicio liderado por Sansa y Bran, donde le fueron expuestos todos sus crímenes.


La muerte de Ramsay Bolton

El sanguinario Ramsay Bolton que se ganó el odio de los Stark tras violar a Sansa y asesinar a Rickon -y el temor de Theon Greyjoy luego de castrarlo- tuvo una muerte sanguinaria al ser devorado por sus propios perros.


La muerte de Olly

Olly apuñala en el corazón a Jon Snow, a pesar de que fue Jon quien lo rescató de su casa en ruinas y además quien le enseñó a usar las armas. Es por esta traición que cuando el Lord Comandante regresa a la vida gracias a Melisandre, decide condenarlo a la horca junto con los demás traidores.


La muerte de Walder Frey

El anciano que traicionó a Robb Stark y fue uno de los grandes responsables de la Boda Roja, tuvo uno de las muertes más esperadas del público. Arya Stark, disfrazada con la cara de una sirvienta, logra tacharlo de su lista con una decapitación, no sin antes presentarse.

Finalmente, deja una única sobreviviente para que cuenta la historia de lo que sucedió en la casa Frey, y que les diga a todos que el norte recuerda.