Boom!Cine & TV

5 objetos malditos que merecen una película tanto como Annabelle

Nada más escalofriante que esa sensación cuando vemos una película de terror y notamos el aviso de «basado en hechos reales». Con El Conjuro, una franquicia que ha sido bastante exitosa, vivimos eso, sobre todo al conocer a la espeluznante Anabelle.

Aunque la versión real de la muñeca maldita es mucho menos amenazadora, su historia ya ha inspirado dos películas que nos han helado la sangre. Sin embargo, a lo largo de los años hemos conocido distintos artefactos, desde cuadros hasta sillas, que tienen detrás sucesos tan insólitos y aterradores, que merecen también su lugar estelar en el cine.


Caja Dybukk

Una caja para guardar vinos presume de ser uno de los objetos más malévolos del mundo, ya que cada uno de los dueños que ha tenido reportaron sufrir pesadillas, pérdida de cabello y choques electromagnéticos. La historia es que Kevin Mannis la encontró como pertenencia de unos sobrevivientes del holocausto.

En su interior, contenía mechones de pelo, una flor seca, una copa, un portavelas y una placa hebrea.


Otzi: el hombre hielo

La vida de una docena de científicos terminó de manera repentina y extraña luego de estar en contacto directo con el cuerpo de este hombre prehistórico de 5.300 años.

La comunidad académica ha deslegitimado la creencia de una «maldición», pero los hechos hacen creer que hay una conexión entre el hombre de hielo y las muertes de los expertos.


El retrato del niño que llora

Pintado por Bruno Amadio, este cuadro que retrata a un niño con gesto afligido y lágrimas en el rostro, es famoso mundialmente por estar maldito.

Múltiples personas han denunciado que al poseer el cuadro sus casas fueron víctimas de incendios feroces, en los que todo fue calcinado a excepción de la obra.

Otros reportes también afirman que al descolgar el cuadro aparecían gusanos, que al colocarlo a 90 grados podía observarse un monstruo y que al voltearlo a cierta hora podría hacerse un pacto automático con el diablo.


Espejo de la plantación Myrtle

La plantación Myrtle, además de ser un lugar testigo de explotación y abuso de esclavos, también fue construida sobre un cementerio indio. Cuando Sara Woodruff y sus hijas fueron envenenadas en su propia casa, se cree que sus almas quedaron capturadas en el espejo.

Los visitantes aseguran haber visto gente dentro del espejo, y huellas que no pertenecen a nadie.


Diamante Hope

Esta joya azul valorada en 250 millones de dólares pasó por la mano de comerciantes, miembros de la realeza y familias acaudaladas, todos ellos caídos en desgracia y víctimas de muertes violentas.

Su origen se remonta a la India, y la leyenda cuenta que fue arrancado de un ídolo dedicado a la diosa Sita, por lo que es portador de una poderosa maldición que arruina a quien lo posee.