Música

Slipknot y el camino de rechazos que llevó a la banda al estrellato

Solo basta con experimentar a Slipknot una vez para tenerla en tu cabeza eternamente. Es una banda obsesionante en lo visual y auditivo. Puede causarle pesadillas a los débiles e inyectar euforia en las venas de los feroces.

Este año se cumplen 20 años de su legendaria presentación en Ozzfest 1999, la misma que lanzó al estrellato a la banda creada es Des Moines, Iowa, y que hoy sigue poniendo los pelos de punta, pero no obtuvieron ese lugar en el line-up de forma mágica.

El primer eslabón de su ascenso fue una DJ de radio de Des Moines, llamada Sophia John. Ella estaba a cargo de la música de la estación KKDM (hoy KISS-FM) cuando descubrió a la banda.


El CD era “una mierda”

Sophia contactó a un representante de Roadrunner Records y este viajó a Iowa. El hombre de la disquera vio a Slipknot en vivo y quedó impresionado, sintió que era algo especial. Exactamente eso le comunicó al entonces vicepresidente del departamento de A&R de Roadrunner, Monte Conner.

Conner solicitó una muestra y le enviaron el primer demo de la banda, Mate.Feed.Kill.Repeat (1996), con Anders Colsefini de vocalista y Josh Brainard en la guitarra. Pero Monte no vio lo que John y el cazatalentos de la disquera vieron en Slipknot.

En una entrevista a Loudwire, el ejecutivo relató que “recibí el CD y para ser honesto, era una mierda”.

Le dijo a Sophia que no estaba interesado, pero para suerte de Slipknot y de sus futuros fans, la DJ radial no estaba dispuesta a aceptar un “no” como respuesta. Se encargó de que Monte recibiera una copia de cada demo del grupo.

Envió dos proyectos más con Colsefini cantando y ambos fueron rechazados. Corey Taylor tomó el lugar de Anders frente al micrófono, pero el siguiente par de discos tampoco fue aceptado.


Perseverancia

Media decena de rechazos contundentes alcanzarían para detener la ambición de muchos, pero como mencionamos antes, Sophia John no pensaba detenerse. Se comunicó con el productor Ross Robinson, quien para ese entonces había trabajado con KornSepultura, entre otros. Además, Robinson estaba a cargo de una división de Roadrunner.

Al tiempo, el productor llamó a Monte y le dijo que debía a escuchar a Slipknot. El vicepresidente de A&R se sorprendió porque uno de los mejores productores de la disquera le recomendó una banda a la que había rechazado varias veces porque su material no era lo suficientemente bueno. Las cosas cambiaron cuando Robinson le dijo que había ayudado a pulir un tema llamado Spit It Out.

Conner corrió a llamar a Sophia, le “besó el trasero un rato” y le pidió que le enviara la canción.

“Cuando escuché Spit It Out, fue como si todos los planetas se alinearan, pensé: wow, esto es jodidamente genial”. Lo mejor de todo es que no escuchó la versión de esta rola producida por Ross Robinson, sino la original.


Las giras y el éxito

Esta vez, el vicepresidente de A&R viajó personalmente a ver en vivo a la banda, en un evento que abrieron para Sister Soleil en la Universidad de Chicago. Le encantó todo lo que vio y decidió firmarlos, sin importar que tendría que cubrir los gastos de los nueve integrantes.

Con la plataforma de Roadrunner Records de su lado, Slipknot comenzó una gira de conciertos a gran escala que incluyó la cita en Ozzfest 1999. Su álbum homónimo salió el mismo año y se convirtió en el primer proyecto de la disquera en obtener la certificación de platino por superar el millón de copias vendidas.

Todo ocurrió gracias al obsesionante talento de una banda, la insistencia de una DJ,  el interés de un cazatalentos, la confianza de un productor y la demandante firmeza de un ejecutivo que no aceptó un demo que sonaba a “mierda”.