Boom!Cine & TV

En «Sex and the City 3» todo estaba listo para la muerte de este personaje

Para muchos aún es difícil asimilar que Sex and the City no regresará a la pantalla grande para una tercera entrega, debido a las diferencias irreconciliables entre Sarah Jessicar Parker y Kim Catrall, las icónicas Carrie Bradshaw y Samantha Jones.

El famoso clásico que dominó la televisión en la década de los 90, nos narraba la historia de cuatro treintañeras en Nueva York, y la estrecha relación de amistad que las unía y las mantenía firmes en los momentos más difíciles.

Esta producción de HBO, que ya es una referencia obligada a la cultura pop, fue una revolución que no solamente mostró por primera vez a mujeres maduras y solteras enfocadas en su vida profesional, sino que también abrió las puertas para que la sexualidad femenina fuese menos tabú.

Luego de 6 años y 6 temporadas, la serie llegó a su fin en 2004, pero la historia no terminó ahí. Debido a su éxito y a la petición de los fans, Sex and the City fue llevada al cine en dos ocasiones, para seguirnos contando las vivencias de Carrie, Miranda, Charlotte y Samantha, en sus nuevas vidas como madres y mujeres casadas.

Tras años de rumores y esperanzas, Kim Catrall terminó de rompernos el corazón al asegurar que jamás volvería a trabajar en algo que tuviese que ver con Sex and the City, acabando por completo con cualquier mínima posibilidad.


¿Quién dejaría la trama?

Se sabe que ya la producción tenía todo un guión armado, y recientemente se conoció uno de los grandes giros que tomaría la historia. Al parecer, la trama giraría alrededor de la muerte de Big, el gran amor de Carrie, quien diría adiós al mundo terrenal luego de un infarto fulminante al principio de la película.

Esto definitivamente hubiese sido un golpe tremendo para el personaje encarnado por Sarah Jessica Parker, que vivió una tormentosa relación con el personaje interpretado por Chris Noth, hasta que finalmente se casaron en la trama narrada en la primera película.

Pero por más triste que fuera, nos hubiese encantando ver de vuelta a nuestras cuatro newyorkinas favoritas, como siempre apoyándose entre sí en los momentos más duros.