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Películas odiadas: ¿Cuántas de estas no soporta tu paladar cinéfilo?

Seleccionamos algunos filmes que con el pasar de los años siguen levantando olas de odio y con causa. Aunque a muchos no les apetezca, y ni siquiera son capaces de verlos por segunda vez, eso no es razón para que se establezca un odio general.

Prometheus (2012) de Ridley Scott

Sí, una película del maestro Ridley Scott está aquí, su caso se asemeja al de Matrix Reloaded: es fácil odiarla para quienes rechazan los discursos teóricos (habitualmente vacíos) frente a la demanda de más acción. Aún así, es otro film de ficción, interesante y de propuesta prometedora. Al menos hay que brindarle una oportunidad.


 

Ultimo tango a Parigi (1972) de Bernardo Bertolucci

Una película muy criticada por su carga erótica, una de las escenas más famosas y polémicas de esta película (en la que Marlon Brando viola a Maria Schneider analmente utilizando mantequilla) fue rodada sin el consentimiento de la actriz. Luego de verla, o enterarte de este hecho sin haber visto ni un minuto, es difícil de aceptarle o tan siquiera darle mérito. Sin embargo, no se le puede negar sus valores artísticos, sus grandes actuaciones y su capacidad transgresora en plenos años 70.


 

Titanic (1997) de James Cameron

Titanic es una película que retrata el amor y el odio cinéfilo, durante años se ha seguido discutiendo que cabían los dos en la tabla y que es otro drama romanticón del montón. Sin embargo, es una de las películas más taquilleras de la historia.

Esta película de James Cameron es tan épica, grandilocuente y profundamente romántica que cualquier persona con algo de cinismo y pocas ganas de cuentos de amor la odiaría fácilmente.


 

La La Land (2016) de Damien Chazelle

En general es una película muy romántica, soñadora y melosa. ¿Merece su éxito? ¿Quiénes somos para decidir eso? Pero, de lo que estamos seguros es que es comprensible el odio hacia una visión del éxito profesional, en la que se abandonan relaciones amorosas y se busca la fama como única manera de ser feliz en el trabajo.


 

Psicosis (1998) de Gus Van Sant

Uno de los remakes más innecesarios de la historia, rodeada plano por plano igual que la original del maestro Alfred Hitchcock. A diferencia que está en color y tiene diferentes actores. El color duele en la vista, y es un destrozo frame por frame; para así lograr una de las películas más infames de la historia.