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Red Dead Redemption 2: Candidato número uno para juego del año

Este año hemos sido testigos de auténticos súper juegos lanzados al mercado y que vienen reventando las ventas, aunque el dominio de Dota, LoLFornite Minecraft sigan intactos.

Juegos como la última entrega de Assasin’s Creed Spider-Man, donde nos sumamos hacia aventuras épicas de superhéroes que nos fascinan, o Battlefield V y su multiplayer de 60 jugadores que nos cautiva y Detroit: Become Human, que últimamente el tipo de juego de tomar el rumbo de la historia ha ido muy bien en el mercado.

Pero ninguno de ellos con tan altas expectativas como el Red Dead Redemption 2, creación con la que hasta ahora Rockstar Games ha dejado boquiabierto a medio mundo por semejante gameplay y diseño del mismo.

Se lanzó el pasado 26 de octubre con la exclusividad temporal para PlayStation 4 y Xbox One. Si ya nos creíamos Clint Eastwood jugando la primera entrega, incluso matando zombies (con la expansión), en esta seríamos todos los grandes personajes western leyendas. Es lo más parecido a un simulador de cowboy que jamás hayamos visto.


El listón está alto, esta entrega presenta a nuestro nuevo héroe: Arthur Morgan, ya era difícil de superar luego de que John Marston se colara en nuestro corazón. Ocho años tenían que pasar para que se presentara esta secuela, aunque la primera bastó como ejemplo para hacer un videojuego en mundo abierto.

En esta segunda parte (en realidad tercera) también contaremos con la aparición de Marston. Con lo que hemos visto en gamplays ya podríamos decir que RDR2 elevó la cosa del mundo abierto unos veinte peldaños encima de Zelda: Breath of the Wild, el realismo de detalles y sentido de pertenecer al mundo es inigualable.


Sinopsis

Morgan es un miembro de la banda de Van der Linde, un peligroso grupo de criminales que lleva una vida nómada huyendo de las autoridades. Cuando la campaña arranca ya han llevado a cabo numerosas fechorías, lo que les ha obligado a tener un modus vivendi itinerante: montan improvisados campamentos desde donde organizan sus próximos golpes, y conviven todos juntos como una gran familia que, por supuesto, tiene sus momentos buenos y malos. Sus alegrías y tensiones entre ellos. El mejor logro de la obra es hacernos sentir parte de este colectivo como pocas veces se ha visto en un videojuego.

¡Nos pican las manos de jugar la nueva entrega de Rockstar!