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Jamel Myles no fue el único: la homofobia ha dejado otras víctimas fatales

La homofobia y el bullying no son una buena mezcla, y en realidad es inaceptable que exista aún. Estos actos son deplorables y lamentablemente sus víctimas son las que enfrentan la peor realidad que, la mayoría de las veces, prefieren no seguir viviendo para ser infelices.

¿Pero qué pasa cuando la víctima es un niño? Esa fue la realidad de Jamel Myles, un pequeño de nueve años que a tan corta edad sufrió bullying por ser gay. Su orientación sexual fue el detonante para que en su colegio empezaran a maltratarlo y él no pudo soportarlo.

Lastimosamente Jamel no está solo en este caso. El pasado mes de junio, Anthony Ávalos, de 10 años, murió a causa de muchas tortura, y probablemente sus familiares tengan mucho que ver con ello. Él les reveló a sus padres que le atraían los niños.

Pero Anthony tenía un historial en servicios sociales desde el 2015. Su tía empezó a notar que tenía quemaduras y moretones en la piel. El pequeño sufrió abuso sexual, vivió un tormento que ningún niño o persona mayor debería sufrir solo por ser gay.

Cifra alarmante

Lo de Jamel y Anthony ocurrió en Estados Unidos, en Colorado y California respectivamente. Hay tantos casos que no se logran saber o no se vuelven virales, lo cierto es que ellos se sumaron a una cifra que sigue en ascenso en la nación estadounidense.

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU., de 1999 a 2016, 1.430 niños de 5 a 12 años se suicidaron. Hay 121 muertes de ese tipo registradas en 2016, en comparación con las 102 del año anterior.

Sumado a esto, un estudio de la revista Pediatrics indicó que el porcentaje de niños pequeños y adolescentes hospitalizados por pensamientos o intentos de suicidio en los Estados Unidos «casi se duplicó» entre 2008 y 2015.

Es momento de que todos las personas se unan en la lucha contra el bullying homofóbico. Si notas que alguien de tu entorno, no importa la edad, está pasando por una situación similar no dudes en tenderle la mano para que pueda recibir ayuda profesional.