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Papa John vs. Papa John’s: ¿Qué conflicto sucedió realmente?

Esto no es Inception. Es una pelea legal entre Papa John y la cadena de pizzerías Papa John’s, que él fundó. Ahora está demandando a su ex compañía en medio del escándalo por supuesto racismo, y además, acusa a los directivos de planear un «golpe» para expulsarlo totalmente de la empresa.

John Schnatter, a quien la pizzería despidió, demandó el jueves a la compañía «debido a la forma inexplicable y torpe» en que lo ha tratado desde la publicación de una historia que lo acusó «falsamente de usar un insulto racial».

Schnatter presentó la demanda en una corte de Delaware después de que pidiera a la compañía acceso a documentos para revisar las acusaciones por conducta inapropiada que le hicieron. Mientras tanto, los abogados de Papa John’s creen que esta petición es «innecesaria y una pérdida de tiempo».

¿Por qué se originó el problema?

Todo ocurrió el pasado 12 de julio, cuando John renunció a la presidencia de la compañía luego de que se revelara que había usado la expresión racista, «nigger», en una conferencia telefónica. Forbes publicó que el expresidente de la compañía había empleado “la palabra con N».

Esta es una forma despectiva de referirse a los afroestadounidenses. Eso lo dijo durante una conferencia en mayo sobre temas de comunicación con la agencia Laundry Service. La polémica provocó una severa caída en las ventas  de la empresa, y lo obligó a disculparse públicamente y a renunciar. Sin embargo, después aseguró arrepentirse de esa última decisión.

A principios de este mes envió una carta al la junta directiva, en la que los acusaba de no «hacer ninguna investigación» y dijo que su decisión de destituirlo como presidente se basó en «rumores e insinuaciones».

Por su lado, Papa John’s aclaró en un comunicado que le está dando a Schnatter «todos los materiales a los que tiene derecho como director».

«No permitiremos que sus numerosas declaraciones erróneas en la denuncia y en otro lugar nos distraigan del importante trabajo que estamos haciendo para avanzar en el negocio», dice la declaración.

La pizzería también borró al fundador de sus comerciales y materiales de marketing y lo echó de la oficina en su sede. Esta no es una guerra de pizzas, pero sigue siendo una guerra; no se sabe quién ganará la batalla legal.