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¿Por qué «Avatar» no merece ser la película más taquillera de la historia?

Los años pasaron y parecía que nadie iba a superar a Titanic como la película más taquillera de la historia… Hasta que llegó Avatar. La fábula de las criaturas azules, que, curiosamente, fue conceptualizada por el mismo James Cameron, rompió el récord de taquilla de Titanic con muchas críticas en contra, a pesar de un moderado appraise de la crítica. Misma crítica que hoy reniega de ella tras admitir, finalmente, que era una película “normal” a la que se infló por su trabajo técnico más allá de trama y personajes.

En aspectos técnicos, sí. Queda claro que Avatar es una película diferente a muchas, por la forma en que está grabada y la perfección que lograron en cuanto a gráficos generados por computadora.

Pero, en cuanto a trama, estamos hablando de una película que bebe tanto de Pocahontas y su intento de buen salvajismo, que esto no pasó desapercibido para el que conoce ambas historias. Sí, las influencias son claras, y que una película que no sea enteramente original es uno de los tantos motivos por los que la gente detesta tanto esta película.

El cine de autor, o clásicos como El Padrino, no se caracteriza por su poder en taquilla, pero, sentimos que hay otras tantas películas mucho mejores y más originales que esta, que entran dentro del tipo de entretenimiento blockbuster que ofrece Avatar.

Tomemos como ejemplo a Black Panther, una película de superhéroes que ha sido un hito social gracias a su trasfondo y la forma en que trata la desigualdad de razas. Ha sido un éxito en taquilla, pero es probable que se quede corta frente a Avatar, pese a que aún no ha concluido su asalto a la taquilla.

Por otro lado está Star Wars: The Force Awakens, la tercera más taquillera de la historia que sorprende que, siendo una franquicia tan masiva en todo el mundo, se haya quedado a 100 millones de dólares de Titanic, y a 700 millones de dólares de Avatar. Con el estreno de Avengers: Infinity War, peligran todos los récords de taquilla.

Sin embargo, lo más criticable de la forma en que Avatar consiguió su hito, es que lo hizo tras ser reestrenada en algunos lugares del mundo ofreciendo algunas “escenas extra”, en salas 3D, Imax y 4D, que, realmente, no cambian absolutamente nada de la película ni ofrecen al menos un final alternativo para los fanáticos.

Esta vía, que, al menos, les resultó rentable, le supuso ligeramente algo de ventaja para con otros trabajos.

Teniendo en cuenta las polémicas declaraciones de James Cameron sobre el cine de superhéroes, al que tildó de monotemático diciendo que hay más historias que contar, parece que el gremio de los fanáticos de Marvel y DC y demás editoriales cuyos cómics han llegado al cine, deberían mostrarle todas las referencias a tramas conocidas que se ven en Avatar a pesar de que, admitimos, es una historia contada de una forma diferente de las que la influenciaron.

Sin embargo, comparándola con otras películas, tanto de su género, como de otros géneros, está claro que, a pesar de ser bien recibida por la crítica en su momento, nadie la recuerda como una verdadera proeza en cuanto a narrativa y actuaciones, sino que, tímidamente, se alaban sus efectos visuales.

Ese olvido por parte de todo el mundo que, quizá, se sorprendió cuando salió la película y pagó para verla, y la forma en que se recuerdan a las películas de Marvel, DC, Star Wars y otras franquicias enormes, es la prueba fehaciente de que Avatar no merece ser la película más taquillera de la historia.

No queremos ser los niños malcriados, pero, para ser la película más taquillera de la historia, tienes que (o, al menos, deberías) ser una cinta que entretenga, que ofrezca algo fresco, diferente y mejor que los demás. Que, vista en 5, 10, 15 o 50 años, se recuerde con cariño. Que la crítica la alabe consistentemente a través de los años.

Que le de conversación por años a la gente. Que cales en la cultura pop y el culto que te siga te recuerde más allá de cualquier chiste. Que tenga una historia genial, con personajes que marquen una generación y la gente recuerde por años, de la misma forma que se recuerda al Capitán Kirk o Spock, a Luke Skywalker o Han Solo, a La Liga de la Justicia o a los Avengers, a Indiana Jones o a mil personajes más que, hoy, siguen siendo más queridos por los fans que las criaturitas azules de la cinta de Cameron.

Desde ya podemos decir que el récord de Avatar se tambalea. Infinity War lo quiere y, probablemente, lo consiga. Y nadie mejor para ocupar el trono que la nueva joya de la corona de Marvel.