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Tenemos la prueba de que Justin Bieber es Benjamin Button y actualmente tiene 16 años

El jovencito canadiense que todos conocimos cantando Baby por allá en el 2010, no es ni la sombra de lo que vemos en la actualidad. Justin Bieber, quizá gracias a la propulsión que tuvo su carrera, hace mucho dejó de ser el mismo tanto musical como físicamente hablando. El Biebs, aparentemente, superó su pubertad en medio de polémicas, noviazgos y tatuajes, aunque todo ello pueda que no haya sido más que un engaño mediático.

En resumidas cuentas, nos pusimos a analizar su cambio físico y hubo un par de cosas que nos llamaron la atención, cosas que, fácilmente, podemos resumir de la siguiente forma: Justin es el Benjamin Button real. Y no, no se trata de ninguna locura que pasó por nuestra cabeza, y a continuación explicaremos más a detalles sobre a qué nos referimos cuando decimos esto del #BieberImpostor.

En primer lugar, tenemos que el cantante cambió, literalmente, todo de sí. Por mencionar algo, su voz no es la misma -pero esto es medio común- pero, de forma más llamativa, tenemos todo lo referente a su estilo de vestir.

Cuando el Biebs estaba en el auge de su carrera, su look estaba marcado por su cabello liso hacia un costado y por sus suéteres + zapatillas deportivas siempre de colores favoritos.

Luego se dio inicio a una especie de «trance» entre sus facetas más límite: la infantil-juvenil y la ruda de intento de chico malo. Sin embargo, lo que consiguió fue lucir como un nerd adinerado.

Más adelante, la rebeldía comenzó a atacarle y se cortó su cabello, las prendas de cuero formaron parte de su armario y las cadenas se unieron a él como un accesorio infaltable.

Ahora, lo más curioso del caso #BieberImpostor es que, tras el lanzamiento de su disco Purpose, el cantante parece que «dejó atrás» todo el estilo que ya había conseguido. En este punto es necesario mencionar que su piel ya estaba cubierta en un 45% de tatuajes.

Muchos consideraron ese álbum como uno de los regresos musicales más legendarios de la historia, pero viendo su transformación, sentimos que para él significó todo un retroceso. A partir de esas fechas, la vida de Justin dejó de tener «estabilidad» y su físico pasó por lo mismo. De hecho, el cantante se retiró -cosa que mantiene hasta el momento- de los escenarios por un tiempo definido y, curiosamente, se dedicó a ser devoto de una iglesia.

Esto quizá no tenga nada alarmante… hasta que miramos, literalmente, a fondo su apariencia. De ser el joven con swagg que todos buscaban imitar, Justin empezó a vestir con ropa holgada y de aspecto desaliñado, así como también con prendas que lo hacen ver todo un señor -y no precisamente un sugar daddy-.

Por si esto aún fuese poco, el intérprete de Sorry también empezó a sufrir los efectos de una «adolescencia tardía» en su rostro. El acné, así como su barba -o intento de ella, porque siempre la ha tenido a medio crecer- son rasgos frecuentes de su cara, sin contar la palidez o las ojeras que a veces luce y que ni el mejor maquillaje del mundo ni los lentes de sol más costosos logran ocultar.

En este punto de los hechos probablemente ya es un poco más claro entender a qué nos referíamos cuando decimos que Bieber es Benjamin, y técnicamente nuestras pruebas son irrefutables. Su cara lisa y angelical pasó a ser todo lo contrario, su armario dejó de tener estilo a dar sueño y sus ganas de andar de fiesta en fiesta por la vida se transformaron en visitas constantes a la iglesia.

De seguro tienen mucho para pensar a partir de todo esto, así que, si lo harán, también pueden chequear la evolución del cantante con ayuda de este video: