Música

¿Por qué Nickelback es la banda más odiada de todos los tiempos?

Todas las personas odian cosas, algunos odian ir al dentista, otros odian a Donald Trump, y otros simplemente odian a Nickelback.

¿Pero por qué? Es un hecho bastante (bastante) frecuente encontrarse con personas que profesan odiar a la banda, aún sin siquiera dedicarle un par de minutos a su trabajo a lo largo de los años, y eso sin mencionar que en Internet existen 30 millones de artículos donde se habla del profundo odio hacia ellos, aquí, nos hemos dado la tarea de hacer una recopilación de datos para definir de una vez por todas donde radica el odio hacia esta mundialmente popular banda canadiense.

Solo para empezar y como cultura general, se debe saber que los integrantes de Nickelback como músicos son tan odiados, que existen campañas en Reino Unido para mantenerlos lejos de su territorio, específicamente en Londres.

Simplemente no los quieren.

Y así como existen campañas para alejarlos, hay otros que estudian el caso del creciente odio y convierten la investigación en una tesis, porque sí, existe una tesis que intenta explicar el odio hacia los canadienses, mismo trabajo se titula Hypocritical Bullshit Performed Through Gritted Teeth: Authenticity Discourses In Nickelback’s Album Reviews In Finnish Media, la autora, Salli Anttonen, quien fuera estudiante de una universidad en Finlandia, estudió 14 años de malas críticas sobre Nickelback para desentrañar ese “misterio”.

La estudiante constató que las críticas hacia los dirigidos por Chad Kroeger se hacían cada vez más fuertes a medida que aumentaba su popularidad, cuya conclusión fue la siguiente:

“Se convirtió en un fenómeno tal, que hasta los periodistas estaban usando los mismos motivos (de las críticas del fanático) para atacarles y casi llegando a hacer un arte el intento de ridiculizarles”.

“De este modo, la prensa no odia Nickelback por su sonido, sino por lo que representan. Rechazan la autenticidad de la banda, los críticos reafirman su propia autenticidad”.

“Nickelback es muchas cosas. Es demasiado de todo como para ser suficiente de una sola cosa. Siguen las expectativas del género demasiado al pie de la letra lo que se percibe como una imitación vacía del todo, pero no lo suficientemente bien, lo que los hace ver como unos simplones estrategas comerciales con una identidad poco sincera”.

Según el punto de vista del fanático ¿por qué tanto odio hacia Nickelback?

Todas sus canciones suenan iguales

Sus canciones solo hablan de sexo y amor… O amor, y sexo, no hay más. Uno de sus trabajos más “populares” es All the Right Reasons, todo va muy bien hasta que escuchas la tercera y cuarta canción, que siguen sonando igual que la primera y la segunda.

Para que quede más en claro el punto, hay personas que han realizado este tipo de videos donde todo queda bastante claro:

Odiar a la banda es trending

Odiar Nickelback es parte de la cultura pop, a tal punto que muchos de las personas que odian a la banda ni siquiera han escuchado canciones de ella. Odiarla simplemente es cool, es tema de conversación y te conecta con las personas.

El mismísimo Dave Grohl de los Foo Fighters tuiteó hace un tiempo:

“Si pones una canción de Nickelback en reverso, escucharás mensajes satánicos. Mucho peor es si la escuchas normal, escucharás Nickelback”.

Nadie vaciló, ni por un instante, en darle RT, la cuestión se hizo viral en segundos.

Otro de los famosos en usar el recurso de Nickelback fue Arnold Schwarzenegger, quien afirmó que Donald Trump era más odiado que la banda.

Chad Kroeger sigue sin dar en el clavo

El líder de la banda no convence a nadie. Sea cual sea su look, simplemente no convence a nadie.

Ya sea por el odio latente hacia Nickelback o por cualquier otra razón, no importa el look que tenga Chad, a nadie le gusta. Sea por su rostro de “violador” o por sus cabello constantemente desaliñado, el tipo no fue cool nunca, y aparentemente jamás lo será.

Aunque si vemos la siguiente foto, podemos tener la certeza de que sí hay personas a las que les gusta la música del grupo.

Y eso es bueno ¡Sigue adelante, Chad!