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¿Por qué Christopher Nolan merece el Óscar a Mejor Director y no lo ganará?

Christopher Nolan se ha establecido en el cine moderno no solo como un purista del trabajo con cinta análoga, sino como un maestro de hacer guiones cargados de giros inesperados y profundidad sentimental que lo hacen entrar, automáticamente, en la categoría de genio.

Podrá pecar de egocéntrico y pretencioso, pero esto no desmerece la calidad de sus filmes y el talento que tiene a la hora de contar historias y llevar el ritmo correcto en una película.

Todo este texto, lo iremos acompañando con videos del making of de la película, para que tengan una idea de a qué se enfrentó Nolan a la hora de hacer esta película, así como su increíble forma de prepararla. La prueba más clara es este video que compara imágenes reales de la Segunda Guerra Mundial con planos de Dunkirk:

Dunkirk, su más reciente película, es la muestra de que puede salir de su zona de confort y entregar una película absorbente, cautivadora, y emocionante, sin la necesidad de sus usuales artilugios de guion que a todos nos gustan.

Es debatible si es su mejor película hasta la fecha pero, si algo queda claro, es que esta película es lo que es, gracias a él y su dirección. El control que tiene sobre cada aspecto de la película se evidencia en cada minuto del metraje, cada momento de tensión, cada cambio de línea temporal, cada movimiento de los extras y cada acción de su destacado reparto.

A pesar de ser criticado por hacer una película fría y lejana en términos de sentir empatía por sus personajes, hay que tener en cuenta que este es el concepto de la película: No sabemos el nombre de muchos de los personajes porque en la guerra no hay protagonistas.

¿Qué importaba si se llamaba Smith o Anderson o Pérez? Lo que importaba era cómo eran evacuados de un lugar rodeado por enemigos sin sufrir ni un rasguño en una operación militar complicada y, en términos generales, exitosa.

Dicho esto, es evidente la nominación al Óscar de Nolan es más que merecida. Y decimos más que merecida, porque, con mucho respeto a nuestro querido Guillermo del Toro, es momento de que a Nolan se le reconozca su aporte al cine y el gran director que es, aunque a él parezca no importarle nada de esto más que grabar sus películas en film y proyectarla en la pantalla más grande posible. Del Toro hizo una película hermosa y bien pensada.

El premio a Mejor Guión Original podría peleárselo muy bien a Greta Gerwig y su Lady Bird, o Martin McDonagh y su coeniano guión de Three Billboards Outside Ebbing, Missouri, pero no se le siente el mismo grip a la película que el que tuvo en El Laberinto del Fauno, una película injustamente ignorada por la Academia en las categorías no técnicas y que, a día de hoy, sigue siendo la gran obra maestra del realizador mexicano.

Darle el Óscar será una forma de saldar su deuda con el tapatío que, salvo sorpresa, repetirá el premio que se llevó en los Golden Globes. Vemos difícil que Paul Thomas Anderson, Greta Gerwig y Jordan Peele sean fuertes contendientes para un premio que huele a Del Toro desde siempre, y que solo Nolan podría amargarle la fiesta.

¿De verdad esperamos justicia para uno de los autores más importantes del siglo XXI, al que le menospreciaron el Óscar a Mejor Guión Original por Memento e Inception (por las que al menos lo nominaron), sin contar The Prestige e Interstellar y que esta es su primera nominación a los Óscars como Mejor Director?

Después de todo, estamos hablando de un premio que le llegó 30 años después de Taxi Driver a Scorsese, el mismo que Tom Hooper le robó a Fincher en 2011 y que nunca ganaron nombres pesados de la historia del cine como Robert Altman, Howard Hawks, Akira Kurosawa, Ingmar Bergman, Federico Fellini, Charles Chaplin, Alfred Hitchcock, Stanley Kubrick, Orson Welles, Ridley Scott, David Lynch, Luis Buñuel, Quentin Tarantino, Paul Thomas Anderson (quien compite por segunda vez por este premio en esta edición y tampoco ganará), entre otros miles.

Por suerte, Nolan es joven y tiene una carrera por delante para seguir demostrando (a la Academia, porque ya nosotros lo sabemos) que es un director de un gran talento y que, algún día, si la Academia entra en conciencia, se le hará justicia.