Música

Prepara tus oídos para la lista de los mejores 50 álbumes del 2017

Llega el fin de año y toca recopilar los mejores discos del año según nuestro staff. Esta primera lista toma en cuenta 50 producciones de todo el mundo y de distintos géneros, que logran hacer una radiografía al mundo de la música en 2017, un año difícil pero lleno de expresiones artísticas que valieron la pena.

Aunque se nos quedó mucho por fuera, acá les traemos una lista de nuestros 50 discos favoritos de 2017:

  1. Taylor Swift – Reputation

Taylor Swift lanzó su sexto disco de una forma muy peculiar: No se valió de las plataformas de venta y streaming convencionales y todo lo hizo a través de iTunes y su página web. Pese a esto, logró más de un millón de ventas en menos de un mes y se consolidó como la reina del pop que es, con un disco más arriesgado que el resto de sus trabajos, que deja patente su pericia a la hora de escribir estribillos pop pegajosos.

  1. Dua Lipa – Dua Lipa

La sorpresa del año. Con su primer disco, la cantante británico-kosovar se dio el lujo de tener uno de los temas del año que calzó perfectamente con la lucha por la reinvindicación de los derechos de la mujer. El contenido del disco es similar e invita a escuchar con una seguidilla de canciones pegadizas que muestran el gran talento vocal de la joven artista.

  1. Calvin Harris – Funk Wav Bounces vol. 1

El cotizado productor británico presentó una serie de canciones donde le rodean nombres importantes del pop mundial (Pharrell, Katy Perry, Rihanna o Nicki Minaj) y mostró una faceta musical diferente de él como hacedor de pistas, moviéndose a ambientes más caribeños sin perder su pasión por la música bailable.

  1. Protomartyr – Relatives In Descent

De las mejores bandas de post-punk de los últimos años. Presentaron su cuarto álbum donde, con un sonido avasallante, introducen sus influencias (Joy Division, Nick Cave, Siouxsie and the Banshees, Public Image Ltd.) a una nueva generación.

  1. JAY-Z – 4:44

El disco 13 de la carrera del rapero es el resultado de la experiencia y lo que viene con ella. ¿A quién tiene que demostrarle algo JAY-Z a estas alturas? Dejando de lado lo que piensen los fans, Sean Carter se muestra como es: Vulnerable, con fallas, y preocupado por los problemas raciales y por el mundo. De los discos de su carrera, y probablemente el disco que más lo defina como artista.

  1. Beck – Colors

El más reciente trabajo del aclamado Beck Hansen es la muestra de que puede hacer música chiclosa con inteligencia. Colors es el disco más pop y digerible de principio a fin de Beck, y un tour-de-force a lo que mostró en su gran trabajo de 2014, Morning Phase. La muestra de que un artista integral es capaz de hacerlo todo o casi todo bien.

  1. Björk – Utopia

Björk se ha convertido en una artista de capas sonoras conforme va avanzando su carrera, y el productor venezolano Arca es el gran responsable de ello. Con Utopia, la islandesa habla sobre cómo ha hecho para reponerse de un doloroso rompimiento amoroso y la búsqueda de una nueva pareja con una honestidad tremenda, al tiempo que la música recrea un cuento de hadas utópico.

  1. alt-J – Relaxer

El tercer disco de la banda inglesa los hace retomar la senda ganadora de su primer disco. Su instrumentación compleja les permite hacer un disco basado en la música psicodélica de los setenta, y confía toda su responsabilidad en el sonido de la guitarra eléctrica y en sus peculiares percusiones.

  1. Kelela – Take Me Apart

La producción impecable y la interesante voz de Kelela resaltan en su disco debut, donde experimenta con la texturización sonora y la música bailable para hacer R&B con toques de soul. Sin duda, una artista que promete ser de las que más hablaremos en el futuro.

  1. The National – Sleep Well Beast

Cada disco de The National es un suceso y una garantía de letras profundamente melancólicas, introspectivas y dolorosas para todo aquel que atraviese un momento sentimental complicado. Esta no es la excepción, pero viene acompañado de una instrumentación inteligente y más oscura, y rockera de la que acostumbra, aunada a la utilización de elementos electrónicos.

  1. Daniel Caesar – Freudian

De las promesas del R&B actual. El canadiense firmó un disco espectacular donde juguetea con ritmos del funk y el soul y canta sobre el amor, las relaciones y ser una persona joven en un mundo como este, con una personalidad que contagia e invita a escuchar más de lo que traiga para el futuro.

  1. Mac DeMarco – This Old Dog

El perro viejo aprendió nuevos trucos. El tradicional jizz-jazz de Mac DeMarco recibe un makeover sin perder su esencia, pues este disco tiene una producción y calidad de sonido superior al resto de los discos de DeMarco, pero sigue siendo una de las voces más influyentes del panorama alternativo mundial.

  1. Paramore – After Laughter

Atrás quedaron los días en que Paramore era una banda referencia del público adolescente. Con After Laughter, finalmente logran el crossover al pop bailable con una colección de canciones entretenidas y deliciosas para el oído.

No suena a lo que fueron, sino a lo que son actualmente y, esperemos, serán en lo que queda de su carrera: una banda arriesgada y comprometida a reinventarse.

  1. Mura Masa – Mura Masa

El productor inglés Alex Crossan demostró con su primer disco de larga duración que es uno de los arquitectos del sonido del pop del futuro. A tomar nota y anotar su nombre, pues con solo 21 años logró juntar a una serie de colaboradores que le dan credibilidad en el mundo de la música, misma que le valió dos nominaciones a los venideros Grammys.

  1. Cigarettes After Sex – Cigarettes After Sex

El primer disco de larga duración de la banda estadounidense se siente como una revisión de la música de The xx, pero un tanto menos minimalistas y con tendencias a los sonidos ambientales y orgánicos. Dream pop desde el alma y con una voz genial.

  1. Royal Blood – How Did We Get So Dark

No está cerca de lo que hicieron con su primer disco, pero el dúo inglés fue capaz de sobrevivir al hype, entregando un disco satisfactorio y sin apartarse mucho de su zona de confort. Crudo, rockero y potente.

  1. Noel Gallagher’s High Flying Birds – Who Built The Moon?

El tercer disco del exintegrante de Oasis lo mete en el mundo de la psicodelia y el resultado es la razón por la que Noel es el más talentoso de los Gallagher. Un disco con una musicalidad increíble, cargado de ambientes cinemáticos y lisérgicos que alejan a Noel, por su bien, de todo lo que había hecho de su carrera.

  1. Rostam – Half Light

El disco debut del productor e integrante de Vampire Weekend en solitario, deja claro su genio musical y su capacidad de hacer música con cualquier instrumento. Pop con matices electrónicos que sorprende por su complejidad compositiva, sin llegar a virtuosismo sin alma.

  1. Ryan Adams – Prisoner

La dilatada carrera de Ryan Adams nos ha llegado a dar 17 discos, pero ninguno se siente tan honesto y profundamente apenado como este, pues es el resultado de su divorcio de la actriz y cantante, Mandy Moore. Prisoner es un disco que no teme a no sonar de esta época, y recompensa al oyente con letras salidas directo del corazón.

  1. Harry Styles – Harry Styles

Con su primer disco fuera de One Direction, el inglés Harry Styles canaliza la historia musical de su país y, con ecos de Bowie, le llega a una nueva generación. Un debut completo, y completamente diferente a lo que han hecho otros integrantes de la boy band. Una joya.

  1. Tyler The Creator – Flower Boy

Flower Boy es el disco más consistente de Tyler de principio a fin, y el primero donde no se siente nada de dispersión. Con una lista de artistas que colaboran enriquecida con nombres como Frank Ocean, Pharrell, Lil Wayne, A$AP Rocky, entre otros, Tyler demuestra por qué es uno de los raperos más interesantes y diferentes del juego, pues canta sin tapujos sobre lo que le ocurre, y esta es su mejor forma para lidiar con sus problemas de ansiedad y aislamiento sin tener que rendirle cuentas a nadie.

  1. Kaitlyn Aurelia Smith – The Kid

Un disco retador, más electrónico y experimental que pop, a pesar de que es todo esto al mismo tiempo. En este álbum, el sexto de su carrera, Smith se pone conceptual y se aventura a construir un disco sobre las cuatro etapas de la vida, abordando el tema desde una caleidoscópica visión espiritual.

  1. HAIM – Something To Tell You

La producción de este disco logra su cometido, que es plasmar las influencias y el bagaje musical de las tres hermanas más queridas de la música pop, en un disco donde hablan sobre relaciones fallidas desde un punto de vista privilegiado, pues ellas mismas son las protagonistas.

  1. Portugal. The Man – Woodstock

Ni de cerca el mejor disco de su carrera, pero sin duda valió para que los ojos de la industria musical se postraran en ellos gracias al éxito de Feel It Still. Jamás les habíamos escuchado tan pop, pero el sacrificio de su personalidad se compensa con un disco con buenas canciones que, con suerte, presentará sus trabajos anteriores a aún más gente.

  1. Foo Fighters – Concrete and Gold

Después del decepcionante Sonic Highways, los Foo regresaron con un disco más pesado y agresivo para demostrar por qué son, probablemente, la banda de rock más grande de los últimos 20 años. Este es el disco que tuvo que haber venido después de Wasting Lights, porque su sonido crudo y pesado corresponde a una evolución sonora lógica entre uno y otro.

  1. Future Islands – The Far Field

El quinto disco del trío inglés sigue respondiendo al synthpop que ha caracterizado su sonido, y aún más a la catártica forma de expresarse de su vocalista. La excelente producción potencia aún más al trabajo de uno de los grupos más crudos y que mejor trabaja de la actualidad.

  1. Vince Staples – Big Fish Theory

En su segundo trabajo de larga duración, Staples deja patente por qué es una de las grandes voces del ahora y del futuro del rap estadounidense. Este disco ilustra su nihilismo lirical con una serie de pistas arriesgadas y diferentes a las de cualquier rapero allí fuera, denotando lo fuera de serie que es.

  1. Juana Molina – Halo

La Björk sudamericana, como muchos la llaman, entregó uno de los discos latinoamericanos de mejor factura en 2017. Está difícil decir si es mejor que el resto de su discografía debido a su talento, pero lo cierto es que es un disco que deja claro su carácter visionario y sus ansias de hacer algo distinto siempre.

  1. Miguel – War & Leisure

Miguel tiene una de las voces más versátiles de la música en la actualidad, y en este disco lo deja claro, pues su intención es llevar al funk y al R&B a su cara más pop posible y lo hace de una forma tan natural, que pareciera que estuviera haciéndolo desde siempre. Un disco diferente al resto de su cuerpo de trabajo, y posiblemente el más ambicioso.

21. Kelly Lee Owens – Kelly Lee Owens

La mezcla de vertientes de la electrónica en la música de la galesa Kelly Lee Owens enriquece su contenido, pues por un lado puede intentar hacer dream pop o techno minimalista, y de pronto se aventura a hacer música ambiental. Un disco encantador y diferente.

20. Action Bronson – Blue Chips 7000

La segunda entrega de la trilogía Blue Chips demuestra que Action Bronson es un rapero multifacético y excesivamente talentoso, capaz de hacer música realmente divertida con pistas maravillosas que juegan con el funk, que va muy bien con su flow para cantar.

19. Alvvays – Antisocialites

El segundo disco de la banda canadiense es una continuación del gran trabajo que hicieron con su debut ya que no se fueron muy lejos en lo musical, pero en el aspecto lirical se pusieron más oscuros y profundos, y eso es lo que más valor le da a este disco.

18. Phoenix – Ti Amo

Durante los atentados terroristas en Paris, Phoenix se encerró en un teatro en la capital francesa para componer y dar forma a su más reciente trabajo. El resultado es un disco bailable, incisivo y pegajoso, donde cantan sobre el amor desde un punto de vista melancólico y netamente personal (Thomas Mars, su vocalista, exorciza los demonios de su relación con la directora Sofia Coppola en algunos de los temas) con un estilo musical que contrasta, pues suena a todo menos a melancolía y tristeza.

De esos discos que deja claro la calidad de banda que son los franceses.

17. Thundercat – Drunk

Un disco que no teme a contar historias de drogas y excesos sobre una musicalización que reminisce al funk psicodélico de los setenta, sin dejar de lado el soul y el jazz. Drunk está cargado de groove y feeling que se atreve a criticar a la sociedad actual desde la vista de uno de sus protagonistas.

  1. Gorillaz – HUMANZ

Le falta la picardía y lo novedoso de otros trabajos de Gorillaz, pero no deja de ser un disco espléndido donde la electrónica es el plato principal, a pesar de recibir aderezos de otros géneros como el dance hall, el R&B y el hip hop.

  1. The xx – I See You

En su tercer álbum, The xx finalmente entendió que pueden mantener el aire sensual de sus composiciones y al mismo tiempo hacer un disco bailable, cortesía del genio de Jamie xx. I See You es un vuelco y refrescamiento a su propuesta artística y los pone en una nueva etapa de su carrera, aún más creativa e interesante.

  1. Moses Sumney – Aromanticism

El debut de Moses Sumney define lo que puede considerarse el soul del futuro. Con una voz única y una instrumentación minimalista y salida de la caja, el músico versa sobre relaciones y amor de una forma compleja, inteligente y limpiadora.

  1. The War On Drugs – A Deeper Understanding

Adam Granduciel vuelve a demostrar que es un alquimista de excelentes canciones, cargadas de sentimiento con el nuevo trabajo de The War On Drugs. Muy en la onda melancólica y soft-rockera de Lost In The Dream, acá muestra la madurez de sus composiciones y su cualidad de transmitir mucho a través de palabras.

  1. King Krule – The OOZ

La mezcla de sonidos en la música de King Krule vuelve a ser protagonista en su más reciente invento. The OOZ es un disco que suena a choque de mundos que posiblemente no se habían unido antes, dando como resultado un trabajo mestizo en el que el punk, el jazz, el ska y el rap, coexisten de una forma exquisita.

  1. Father John Misty – Pure Comedy

El disco con mejores letras de todo el listado. Father John Misty creó un trabajo donde su afilada pluma retrata y satiriza a la industria del espectáculo y la sociedad actual, al tiempo que habla sobre su experiencia viendo a Taylor Swift bajo los efectos del LSD.

Musicalmente, recuerda mucho al trabajo de Elton John en los setenta, con toques del folk orquestal, el indie rock y el pop barroco.

  1. Natalia Lafourcade – Musas

Para Natalia Lafourcade, hacer un disco tan inaccesible como este resultó tanto en un reto como en una experiencia renovadora. El éxito de Mujer Divina: Homenaje a Agustín Lara la encaminó a redescubrir el folklore latinoamericano y terminó rindiéndole tributo en un disco apartado de cualquier precepto radial, que le gana todos los aplausos a la mexicana y a la banda y equipo que tiene detrás, pues suena fresco, respetuoso y genuino.

  1. Courtney Barnett y Kurt Vile – Lotta Sea Lice

De las duplas del año. Dos de las voces más importantes de la movida indie internacional se unieron para un disco sencillo y honesto, cargado de buenas melodías y arreglos de guitarra, que sirven como homenaje moderno al soft rock y al country rock, que sirve como acompañante perfecto de cualquier viaje donde solo sean tú, tu carro y la carretera.

8. Wolf Alice – Visions of A Life

La banda que dio la cara por Inglaterra en 2017. Wolf Alice presentó su segundo álbum cargado de canciones que coquetean con lo sutil y lo desenfrenado, logrando pasar con éxito entre el pop y el punk a lo largo del variado material. Las guitarras suenan a lo mejor del shoegaze de los noventa y la rabiosa voz de Ellie Roswell le da personalidad a este disco.

  1. St. Vincent – Masseduction

St. Vincent, la reina del art-pop, presenta el trabajo más conceptual de su carrera hasta el momento. Masseduction es un disco que critica a la plasticidad del mundo del espectáculo, parodiando y satirizando.

6. Queens of the Stone Age – Villains

El disco más pop de los estadounidenses es un giro de tuercas a su propuesta de siempre. Aunque mantienen sus riffs de siempre y su potencia, acá hay más intenciones de hacer canciones con un propósito dance, sin quitarle el peso que tiene su historia y su personalidad en sus composiciones.

5. The Horrors – V

V es complejo y difícil de digerir, pero es precisamente esto lo que demuestra el nivel de banda que es The Horrors. Aquí quisieron hacer un disco con un sonido oscuro, influenciado por la música goth, y salió algo que te suena a mucho, pero no sabes qué es. La impecable producción de Paul Epworth comprende bien lo que quiere hacer la banda y deja clara su intención de cambiar su piel con cada álbum suyo que salga a la calle.

4. SZA – CTRL

El primer trabajo de larga duración de la nativa de Jersey le ha valido el reconocimiento de la crítica a nivel mundial, principalmente por ser una voz apropiada para el momento actual del mundo del espectáculo.

Su capacidad de mezclar varios géneros en una canción, y su forma de interpretar muy cantada para ser rap y muy rapeada para ser cantada dejan ver que es una artista que no teme a decir lo que quiere, y habla sobre lo que significa ser mujer de una forma que pocos se han atrevido.

3. LCD Soundsystem – American Dream

LCD regresó de las cenizas y el genio James Murphy volvió a frotar la lámpara. American Dream saca lo mejor de un grupo que siempre ha tenido la vista en salirse del molde. La urgente música de los neoyorquinos se siente como que Murphy tenía mucho qué decir y por eso alistó el regreso de la banda.

No decepcionó y más bien subió la barra en lo que a sus discos respecta.

2. Lorde – Melodrama

Si Pure Heroine fue un disco de melodías pop inteligentes, Melodrama es un disco de letras increíbles y una cohesión que lo hace funcionar como un conjunto más que por la forma en que viven los tracks por separado.

Parte disco de despecho y parte el disco que harías al volver de una fiesta donde la pasaste muy bien, Lorde asume bien el sitial de voz de la generación millennial y entrega una colección de canciones para la historia. La industria no hizo mella en ella, y tampoco se equivocó al ponerla frente a todos los reflectores.

1. Kendrick Lamar – DAMN.

Solo un artista que lo ha hecho todo se da el lujo de hacer un disco que suene así y que deje ver la versatilidad de quien lo interpreta. ¿Está de moda el trap? Entonces Kendrick deja atrás sus excelentes pistas de funk y jazz y le enseña a todos cómo se hacen las cosas.

El sonido agresivo de sus pistas, donde de a ratos se escucha el incesante parpadeo del hi-hat que caracteriza al trap, es solo un aditivo a un disco explosivo, agresivo e intelectual, donde Kendrick Lamar deja claro por qué es el mejor en el negocio y lo poco que le importa lo que la gente piense. Un disco que hace pensar en las dimensiones que abarca el rap y todo lo que se puede hacer con este género.

Si antes pensábamos que este rapero dominaría el mundo, ya es momento para que nos demos cuenta de que lleva un rato haciéndolo, y por lo visto nadie lo bajará de su trono.

Quedaron por fuera: As You Were de Liam Gallagher, Somersault de Beach Fossils, Process de Sampha, Hot Thoughts de Spoon, Crack-Up de Fleet Foxes, Witness de Katy Perry, Painted Ruins de Grizzly Bear, Love What Survives de Mount Kimbie, To The Bone de Steven Wilson, Plunge de Fever Ray, Slowdive de Slowdive, I’m Not Your Man de Marika Hackman y mucho más.