Todo comenzó durante el mes de abril cuando Shia LaBeouf llamó a un barman «perra racista de mierda» después de que este no le sirviera papas fritas, lo cual le hizo ganar al actor una demanda tiempo después.

Sin embargo y de acuerdo con documentos archivados obtenidos por el portal TMZ, su defensa en el juicio está centrada en que llamar a nombre de esa forma podría ser «desagradable y vulgar, pero no difamatorio»Asimismo, los testigos del hecho aseguran que todos los acompañantes de Shia parecían borrachos.

Los documentos también dicen que la demanda del camarero -basada en unos 5 millones de dólares- debería ser rechazada porque el actor simplemente estaba expresando su opinión, lo cual está amparado por su derecho a la libertad de expresión lo cual le permite hacerlo.

Frazer Harrison/Getty Images